¿EXISTE EL AMOR VERDADERO?

Septiembre 21, 2008 at 10:29 pm (PERSONAL)

Siempre pensé que las relaciones humanas son complicadas, mucho más las relaciones interpersonales entre hombres y mujeres, llevadas a un grado de complejidad insospechado cuando absurdamente les da por enamorarse y querer compartir la vida juntos influenciados por eso que pretendemos llamar amor. ¿Pero realmente qué es el amor? ¿por qué ese sentimiento puede desde extasiarnos de alegria hasta hundirnos en la miseria? ¿realmente lo necesitamos?

Para mí el amor es más bien un proceso, y no un estado. Es un proceso emocional en el sentido que atraviesa por diferentes fases: atracción, pasión, apego y costumbre. Estas fases no tienen porqué ser secuenciales ni tiene porqué ser un proceso emocional lineal, de hecho algunas fases son por sí mismas estados emocionales únicos al margen del resto.

1) ATRACCIÓN: Es la fase de enamoramiento propiamente dicha. Somos tan felices implicados en los quehaceres diarios de nuestra inmunda vida cuando de repente aparece esa persona que nos deja atónitos, altera por completo nuestra rutina y sentimos el imperioso deseo de conocerla más, de pasar más tiempo con ella. Puede que sea la belleza de su físico, las facciones de su rotro, su esencia, el aura que desprende, su estilo de vida o puede que no sepamos ni tan siquiera qué es, pero la cuestión es que sentimos una atracción irracional hacia esa persona, más allá del simple deseo físico. Queremos estar a su lado, implicarnos en su vida y que ella forme parte de la nuestra.

Posiblemente sea la etapa más bonita de todas, cuando nos ingeniamos todo tipo de artimañas por establecer un puente de contacto con la persona deseada. Buscamos excusas para intercambiar unas escuetas palabras, por insulsas que sean, y cada minuto que pasamos a su lado nos parece sagrado y estamos angustiados por la separación que intentamos retrasar siempre que sea posible. No dormimos, no comemos, no vivimos, sólo pensamos en ella.

2) PASIÓN: Es la fase más frenética. Si la fase de atracción culminó con la declaración de nuestros sentimientos y estos fueron correspondidos (lo cual no siempre ocurre) nos encontramos ahora en que podemos vivir alegremente nuestro romance. Damos rienda suelta a todos nuestros instintos, nos mostramos con un carácter expansivo casi maniaco en el que no nos cansamos nunca de la compañía de nuestra pareja, de la que no nos separaríamos nunca y con la que descubrimos y reinventamos todo tipo de placeres de la vida.

3) APEGO: La atracción inicial ha cesado, el aura de misterio y romanticismo que envolvía a esa persona cuando la conocíamos sólo es un recuerdo lejano. La monotonía, las discusiones y las diferentes han hecho acto de presencia, y más incluso, han dejado mella en la relación. Han habido discusiones serias, algunas de ellas muy graves, pero que se han conseguido salvar con la buena voluntad de ambos. Te convences en que la sigues queriendo como antes, y ciertamente sigues disfrutando de su compañía, mantienes proyectos y sueños con ella, pero no es lo mismo, se ha perdido algo, quizá esa chispa de locura que os unió desde un principio. Pese a todo te consideras feliz, y te encuentras cómodo en la situación en la que te encuentras, pero no puedes evitar plantearte como estarías con otra persona.

4) COSTUMBRE: Esta es la peor de las etapas. Ha desaparecido todo amor, realmente no quieres a la persona con la que convives, no la quieres en el sentido de amarla, de necesitarla, sino que la quieres en el sentido de tenerle cariño, tener afecto por ella, te preocupas por lo que le pueda pasar y te interesas por ella por la fuerza de la costumbre, son muchas las cosas que has compartida con ella y te sabe mal lo que pueda pasarle.

Percatarse de cada fase es complejo, y habitualmente se llega a tarde. ¿Pero qué nos hace a hombres y mujeres el querer compartir nuestra vida juntos? Quizá busquemos complementarnos con la otra persona, y compartir con ella nuestros sueños, ilusiones, contarle nuestros miedos y nuestras ambiciones, pero para ello renunciamos a muchas cosas, entre ellas posibilidad de conocer y disfrutar de la compañía de otras personas, pues ya nos hemos comprometido con nuestra pareja. Y es que afortunadamente, en este mundo hay muchas personas por conocer, con las que nos gustaría intercambiar opiniones y compartir al menos parte de nuestra vida, disfrutar de ellas y que ellas disfruten de nosotros. Puede que ese sea en parte el problema de la infedilidad, que no nos conformamos con sólo una persona por mucho que la queramos.

Así pues, me vuelvo a formular la misma pregunta: ¿existe el amor verdadero? ese amor puro, cristalino, inocente, eterno… creo que no. La visión de un amor eterno es el sentimiento idealista, utópico y algo iluso que mantuve durante toda mi infancia y la adolescencia, ahora, algo más curtido me doy cuenta que eso no existe, y quizá hubiese agradecido que alguien me lo dijese hace tiempo y me habría ahorrado no pocos disgustos.

Permalink 2 comentarios

UN LUGAR EN EL SOL…

Septiembre 20, 2008 at 11:43 pm (CLASICOS DEL CINE)

“¿Qué solitario está esto! Parece que seamos las dos únicas personas que quedan en el mundo. Tal vez lo seamos. Y quizá cuando volvamos a la orilla los demás hallan desaparecido. A mí me gustaría, ¿a ti no? Podríamos vivir donde quisiéramos y en la casa más bonita y que más nos gustara, pero preferiría que fuese pequeña, para vivir solos los dos, aunque dentro de poco habrá alguien más entre nosotros…

¡Mira detrás de ti! La primera estrella que veo esta noche, dame luz y felicidad y haz que nuestros deseos se conviertan en realidad. ¿has formulado algún deseo? ¿qué has pedido? No sé convertirán en realidad si no los pides. 

Te quiero mucho. El barquero pensará que nos hemos ahogado… bueno, sigamos aquí un poco más, no me asusta la oscuridad, esto es precioso.¿Sabes lo que he pedido? Que vuelvas a quererme como antes, ya lo verás cariño seremos muy felices si ponemos algo de nuestra parte. Nos iremos a otra ciudad donde nadie nos conozca, buscaremos trabajo juntos, viviremos juntos, siempre estaremos juntos y saldremos a pasear juntos como hacen otras parejas de casados. 

Ya verás como cuando estemos instalados serás feliz y te conformarás con lo que tienes y no volverás a pensar en cosas que no puedes tener. Las cosas que cuestan son las que importan en la vida. Tendremos que sacrificarnos y ahorrar pero nos tendremos el uno al otro. Yo no temo ser pobre…

¿Por qué… qué te pasa?

¿Puedo saber que le pediste a la estrella? que me alejara de tu lado para siempre y a ser posible a algun lugar donde jamas pudiera molestarte, ¿no es cierto? ¿o le pediste que me muriera? ¿deseas mi muerte, verdad?”

Permalink 3 comentarios