LA ANTESALA DEL DESENLACE

Septiembre 14, 2007 at 5:23 pm (PERSONAL)

Nuestras diferencias se han hecho nuevamente patentes en aspectos simples y mundanos de la vida cotidiana, hasta el punto que una decisión tan sencilla como qué hacer por la tarde, se ha convertido en el caballo de troya de nuestros males, penetrando y arrasando las ruinas de nuestra ciudadela.

Ha sido una tarde en la que pese a estar uno al lado del otro, ella y yo no íbamos juntos, cada cual meditando sus pensamientos, interponiendo silencio y distancia con el otro, no fuese el caso que la reconciliación hiciese acto de presencia.

Y todo… ¿para qué? Los dos hemos reconocido no estar bien en la pareja, sentirnos vacios y desanimados, con la ilusión perdida y el alma dolida de tantos palos. Intentas ponerte nuevamente en pie, recobrar la confianza y sobreponerte a los obstáculos, luchar por ella, vivir por esa relación que agoniza, tú quieres rescatarla, pero te sientes tullido, tan cerca de evitar que se ahogue del todo en esa ciénaga y en cambio no puedes ni dar un paso por ir a socorrerla, sientes los pies pesados, clavados al suelo con estacas de hierro.

Esta semana se decidirá todo. Nos hemos dado un tiempo para pensarlo. Los sentimientos aún están muy recientes y la situación requiere analizarla con la cabeza más fría. Ya no se trata de qué siento, sino de lo que realmente creo que es mejor para mí, pero también para ella. Sé que puedo hacerla feliz, que podria jugar su juego, aún con dificultades podría hacerla feliz, pero yo seguiría sintiéndome desplazado. Necesito estabilidad emocional, seguridad en el presente y en el futuro, poder mirar hacia el horizonte sin atormentarme si ella estará a mi lado cuando la necesite. ¿Puedo contar con ella? Creo que no, y si eso es así, ya está todo dicho.

Permalink Dejar un comentario

ESPIRAL DE DECEPCIONES

Septiembre 14, 2007 at 5:22 pm (PERSONAL)

Los acontecimientos de las últimas semanas han sumido mi relación sentimental en una terrible espiral descendente que nos ha llevado a tocar más hondo de lo que jamás creí posible.

¿Qué se hace para salir de este pozo? He perdido mi ilusión, mi alegria, ya no disfruto de su compañia, y sé que ella tampoco disfruta de la mía. Sus caricias y besos no me conmueven como antes, permanezco casi impasible viéndola llorar cuando en otros tiempos me hubiese lanzado sobre ella para estrecharla entre mis brazos. ¿Dónde se ha ido todo el amor que un tiempo atrás nos unía? ¿es posible que ya no quede nada?

Me esfuerzo por ser positivo, tratando de ser paciente y esperar tiempos mejores, pero sé que no es verdad. La confianza se ha perdido. Ya no la hago depositaria de mis preocupaciones, hace tiempo que mis sueños no divisan sus costas y que mis manos no se estremecen acariciando su cuerpo.

¿Qué nos ha pasado, amor? El fuego nos ha consumido a ambos, y ahora ni las cenizas pueden atestiguar lo que un dia fuimos el uno para el otro.

Permalink Dejar un comentario

JUSTIFICACIONES

Septiembre 14, 2007 at 5:22 pm (PERSONAL)

Estoy en la plenitud de la vida y, sin embargo, no soy feliz. Me he esforzado muy duramente en los estudios, siempre intentando sacar las mejores calificaciones, de hecho, me he incorporado recientemente al mercado laboral tras aprobar unas oposiciones con buena puntuación, y aún así no soy feliz.

Me siento atrapado con la vida que llevo ahora mismo. No me llena ni la familia, ni mi novia, ni mis amigos, ni el trabajo. Por mi familia no me siento comprendido, por mi novia no me siento querido, por los amigos no me siento respaldado y en el trabajo no me siento valorado. Y no obstante, sé que no tengo derecho a sentirme así, deberia estar contento porque todo me ha ido bien en esta vida, nunca he tenido ningún problema serio y mi familia me quiere y se preocupa por mi… pero noto que me falta alguna cosa.

Seguramente esta crisis existencial ha venido propiciada por los desencuentros durante las últimas semanas con mi novia. Han sido más de cuatro años de relación de pareja, y nunca hasta ahora me habia dado cuenta de lo incompatibles que somos. Esta incompatibilidad es aplicable a cualquier campo de la existencia humana y eso me llena de una profunda tristeza. La persona con la que he compartido tantas experiencias, con la que he descubierto tantas nuevas sensaciones, visitado tantos sitios y hablado de tantas cosas, resulta, que esa persona, no es para mí, del mismo modo que yo no soy para ella.

Nunca antes había tenido una relación de pareja. Quizás por ello me haya estado forzando a creer que nuestras diferencias eran normales a cualquier otra pareja. Siempre he tenido una concepción demasiado idílica, demasiado romántica de lo que debia ser una pareja, y puede que esta falta de visión práctica haya sido lo que me ha arrastrado a cometer tantos errores y soportar tantas discusiones.

Es una sensación terrible saber que estás con la persona equivocada, saber que la quieres, y que ella te quiere a ti, pero que lo más conveniente es dejar la relación para evitar males mayores. Me invade un profundo sentimiento de fracaso, que me encoge el alma y me corta la respiración, como si todos los esfuerzos de tantos años no hubiesen valido de nada.

Soy una persona muy sensible, y el inicio de nuestro romance lo cogí con un entusiasmo tan desmesurado que incluso llegué a asustarla. Con el tiempo, y sobretodo, con los problemas, he empezado a pensar en que quizás ella no tuviese todo lo que yo creí ver en ella, seguramente la idealicé, o tal vez, hayamos cambiado y ahora busquemos otro tipo de persona diferente. No lo sé.

Nuestros horarios laborales nos impiden pasar mucho tiempo juntos, en ocasiones pasan varios dias hasta poder vernos, y cuando estamos juntos parecemos una pareja triste y gris, resignados el uno con el otro por miedo a no encontrar algo mejor. Y el problema es que yo aún la quiero, no como al principio, pero aún siento amor por ella, y sobretodo mucho cariño. Me hace falta saber que está bien, que es feliz y que disfruta de lo que hace, y aunque son muchas las ganas de pasar tiempo con ella, cuando finalmente llega ese momento rápidamente se esfuma toda la ilusión con alguna mala contestación suya.

Tampoco quiero culparla de todo, pues reconozco que tengo un carácter complicado. Soy más bien introvertido y reservado, con dificultad para entablar amistades… justo lo contrario de lo que ella busca. Mi exceso de responsabilidad me ha acarreado más de un problema con ella.

La cuestión es que hemos llegado a un punto de inflexión en el que es necesario tomar una decisión: ¿seguir adelante o dejarlo? Es evidente que ninguno de los dos nos sentimos plenamente bien con el otro, y empezamos a tener una edad en la no podemos jugar con los temas sentimentales. Mientras que nuestros amigos empiezan a casarse, a comprarser pisos o incluso algunos a tener su primer hijo, nosotros seguimos teniendo discusiones más propias de quinceañeros. Miro a otras parejas y las veo felices, al menos externamente, y pienso ¿por qué yo no puedo tener esa felicidad? ¿qué es lo que falla? ¿igual soy yo?

Da miedo acabar una relación tan larga. Son muchos los interrogantes que me abordan. ¿No volveré a saber nada más de ella? ¿y si me arrepiento, me doy cuenta que realmente la necesito y ya no puedo volver con ella?, ¿qué me ocurrirá si no encuentro nunca a otra mujer que me quiera?, ¿será ella feliz con otro hombre?

Demasiadas preguntas sin responder, demasiado tarde para formularlas. Sólo espero que sea qual sea el destino que nos tenga preparada la providencia, si nuestros caminos deben separarse, seamos siendo siempre amigos.

Permalink Dejar un comentario

OBLIGADA PRESENTACIÓN

Septiembre 14, 2007 at 5:13 pm (PERSONAL)

Tras muchos titubeos me he decidido al fin a expresar abiertamente mis sentimientos y preocupaciones al resto del mundo. Tal vez no sea lo más correcto. Seguramente nunca hubiese hecho esto de no estar atravesando por una crisis existencial. En cualquier caso, aquí estoy, intentando poner orden en mi vida.

Debo decir, sin embargo, que este cuáderno de bitácora es en realidad un segundo intento por crear un blog, pues el primero (del que copiaré todas las entradas que conservaba), fue eliminado accidentalmente, sin posibilidad de recuperar la información.

Permalink Dejar un comentario

« Página anterior