REMINISCENCIAS DEL PASADO

Septiembre 14, 2007 at 5:25 pm (PERSONAL)

Esta mañana he ido a mi antigua facultad a recoger la documentación que me hacia falta para formalizar la matrícula en un programa de doctorado al que me he apuntado. La facultad se encuentra en el campus de la Universidad de Valencia – Estudio General, y es cualquier cosa excepto un campus universitario propiamente dicho.

En cualquier caso, en esa “gran escuela” he pasado no pocos años estudiando, impregnándome del ambiente de sus pasillos y aulas, distribuyendo mi tiempo entre laboratorios, biblioteca, sala de estudio y cafeteria. He pasado por antiguos pasillos que tanto frecuentaba y no he reconocido el sitio. Está todo muy cambiado, en obras y remodelación. No es únicamente que ya no sea como yo lo recordaba, sino que incluso toda la gente con la que me he cruzado eran desconocidos para mí, no me he encontrado con ningún conocido, con ningún amigo, ningún anttiguo compañero de prácticas. Todo ello me ha hecho sentirme mayor y me ha puesto un poco triste.

Hace poco más de un año que acabé mis estudios allí y sin embargo ahora parece algo tan lejano como si nunca hubiese ocurrido, como si nunca hubiese estudiado en aquellas aulas. Resulta curioso, cuando estaba en la facultad deseaba largarme de ella cuanto antes, estaba harto de los abusos de los profesores, de la inutilidad de las prácticas, del sin sentido de los interminables sermones que recibiamos cada mañana de unos profesores amargados, de las calificaciones incomprensibles, de los exámenes restrictivos e incluso de muchos compañeros egoistas…. tenia tantos motivos para querer acabar mis estudios en aquella “gran casa de putas” y salir al mundo real, que ahora cuando he empezado a trabajar y he visto que en el trabajo todo es incluso peor de lo que era en la facultad, me gustaria volver a ella.

Quizás no aproveché suficientemente mi paso por aquellas aulas. ¿Qué atestigua que un dia estudié allí? ¿Qué aportación imperecedera dejé para las generaciones venideras de estudiantes? Siempre fui bastante independiente y no me impliqué en colectivos estudiantiles hasta los últimos dos cursos, pero aún así, siento que no exprimí mi vida universitaria todo lo que hubiese podido.

Tampoco me encontré con gente con la que estuviese plenamente compenetrado, lo que hacia que con (demasiada) frecuencia faltase a cenas o comidas de clase, pues no me sentia integrado con aquella gente. Hice buenos amigos, que aún hoy conservo, pero nunca tuve las grandes locuras de universitario, esas que siempre recuerdas, que te alegran el dia con solo pensar en ellas y que ansias compartir con tus amigos de aventuras cuando os encontráis.

Quizás dejé pasar la oportunidad, y el tiempo sigue su inexorable curso sin atender lamentaciones.


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