MÁS ALLÁ DE RANGOON
Más allá de la barbarie e injusticia que azotan duramente a Birmania estos últimos meses, se encuentra un pueblo valiente y decidido, deseoso de libertad y de paz, que anhela ser escuchado y abrirse al mundo después de décadas de represión y aislamiento internacional.
Este podría ser el retrato de la “república socialista de Myanmar”, como la llaman sus dirigentes militares. El país está gobernado por un régimen militar desde 1962 y no se celebran elecciones parlamentarias desde 1990, cuando la actual junta militar perdió de manera abrumadora ante la Liga Nacional para la Democracia, dirigida por Aung San Suu Kyi: premio Nobel de la Paz en 1991, y que se ha convertido en icono de la democracia, la paz mundial y la libertad. La junta militar ignoró los resultados electorales, endureciendo la represión y desangrando a su propio pueblo, que pide a gritos la apertura de un proceso de democratización.
Con el ruín beneplácito de las Naciones Unidas (que reconoció oficialmente el nuevo régimen) y el despreciable egoismo de sus vecinos territoriales (que ven en Birmania su fuente de materias primas, especialmente gas natural), el régimen totalitario no ha visto jamás su autoridad amenazada, salgo en 1988, cuando algunos militares disidentes con la política de aislamiento, intentaron llevar a cabo reformas democráticas, que acabaron en una auténtica masacre civil.
El 15 de agosto de 2007, el gobiernó tomó la decisión de aumentar considerablemente los precios de los combustibles y los costes de transporte, ante lo cual se sucedieron las protestas de sectores opositores al régimen. La represión ejercida sobre un grupo de monjes budistas que habían apoyado estas primeras reivindicaciones, provocó la movilización en masa de los monjes birmanos, protestando de forma pacífica en contra de la junta militar y demandando cambios políticos y sociales.
Estas históricas manifestaciones, en las que todo el pueblo se había levantado y reclamaban al unísono la libertad, vieron la reaparición en público tras 4 años de confinamiento de Aung San Suu Kyi, quien se encuentra en un estricto arresto domiciliario. La comunidad internacional ha contemplado impasive como las calles tomadas pacíficamente por los civiles que lloran por el reconocimiento de sus derechos básicos, eran barridas con total dureza, bestialidad y crueldad a base de ráfagas de metralleta, el uso de la fuerza, el arresto indiscriminado y la intimidación… de modo que donde hacía pocos segundos se veía reflejada el fulgor de la esperanza de un cambio, ahora puede verse el baño de sangre que ha provocado esta lucha desigual, en la que nuevamente la justicia brilla por su ausencia. Los principales templos budistas del país están sometidos a una estrecha vigilancia, con el confinamiento de los monjes, que se habían convertido en el revulsivo espiritual del país.
Ante esta situación lamentable, me invade una inmensa sensación de impotencia… pero también de esperanza, en que la Comunidad Internacional, a través de Naciones Unidas, sepa actuar al menos por una vez en toda su historia, con la firmeza y determinación que estos crímenes requieren.
LITERATURA
Soy un gran amante de la lectura. Los libros han sido siempre mis mejores amigos, y en ocasiones, los únicos.
Toda mi vida he estado rodeado de libros de estudio, novelas antiguas, cuadernos de poesia… lo que me ha permitido conocer, a mi parecer, algunas obras maestras que me gustaria compartir aquí.
He tenido la suerte de poder disfrutar con algunas novelas tan dolorosamente buenas que no me atrevía a re-leerlas una vez acabadas. Es indescriptible esa profunda sensación de bienestar cuando te envuelves en la trama de un libro, cuando consigues hacer tuya esa historia, cuando las dudas sobre lo que pasará a la vuelta de la página te impiden conciliar el sueño y te hacen levantar de la cama, trasnochando leyendo tu libro tumbado en la cama.
Mi pequeña lista particular seria la siguiente:
NOVELAS CONTEMPORÁNEAS
- POR SIEMPRE AMBAR, de Kathleen Winsor
Es posiblemente el mejor libro en español que he leído. Es antiguo, y bastante difícil de conseguir, pero merece la pena.
- EL ASTRÁGALO, de Albertine Sarrazin
- PREGÚNTALE A ALICIA, anónimo.
- LOS PILARES DE LA TIERRA, de Ken Follet
- EL NOMBRE DE LA ROSA, de Umberto Eco
- EL CUADERNO DE NOAH, de Nicholas Sparks
Uno de los libros más tiernos y románticos que he conocido, capaz de hacer llorar incluso el ser más insensible.
- EL DIOS DE LAS PEQUEÑAS COSAS, de Arundhati Roy
- LA CONJURA DE LOS NECIOS, de John Kennedy Toole
- EL MÉDICO, de Noah Gordon
- EL MUNDO DE SOFIA, de Jostein Gardeer
Es una preciosa novela acerca del descubrimiento de la filosofia por parte de una adolescente. Creo que es un libro de obligada lectura para todos los que están entrando en la adolescencia.
- EL MISTERIO DEL SOLITARIO, de Jostein Gardeer
- CHAMAN, de Noah Gordon
- CIEN AÑOS DE SOLEDAD, de Gabriel Garcia Marquez
- EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL COLERA, de Gabriel Garcia Marquez
- COMO AGUA PARA CHOCOLATE, de Laura Esquivel
- LA CÁRCEL, de Jesús Zárate
- LITUMA EN LOS ANDES, Mario Vargas Llosa
- EL PRINCIPITO, de Antoine Saint Exupery
Este sencillo cuento infantil es toda una lección para los adultos, de sus páginas se pueden extraer reflexiones muy interesantes.
NOVELAS EN INGLÉS
- THE CLAN OF THE CAVE BEAR, de Jean M.Auel.
Es el primero de una pentalogia llamada EARTH’S CHILDREN en el que narra las vivencias de una niña neanderthal adoptada por un grupo cro-magnon. Aunque inicialmente pueda parecer una historia árida, es con diferencia la mejor novela que he leído en mi vida, así como las siguientes cuatro que componen la pentalogia.
- THE VALLEY OF HORSES, de Jean M.Auel
- THE MAMMOTH HUNTERS, de Jean M.Auel
- THE PLAINS OF PASSAGE, de Jean M.Auel
- THE SHELTERS OF STONE, de Jean M.Auel
- HAMLET, de William Shakespeare
- SENSE AND SENSIBILITY, de Jane Austen
- PRIDE AND PREJUDICE, de Jane Austen
- FAR FROM THE MADDING CROWD, de Thomas Hardy
- THE SECRET DIARY OF ADRIAN MOLE, de Sue Townsend
- ALICE’S ADVENTURES IN WONDERLAND, de Lewis Carroll
- THE DA VINCI CODE, de Dan Brown
NOVELAS EN VALENCIÀ-CATALÀ
- GRÀCIES PER LA PROPINA, de Ferran Torrent
- EL MANUSCRIT DE SEGON ORIGEN, de Manuel de Pedrolo
- LA COMPASSIÓ DEL DIMONI, de Jordi Mata
- CURIAL I GÜELFA, anónimo.
OBRAS DE TEATRO
- EL ENFERMO IMAGINARIO, de Moliere
Este dramaturgo francés posee un repertorio de obras admirables, casi todas ellas arremetiendo contra los médicos, las mujeres y los ricos. A saber: tenia asma, enfermedad desconocida por aquel entonces; su amada lo dejó por otro hombre; pese a su popularidad, vivió siempre en la pobreza.
- EL MÉDICO A PALOS, de Moliere
- LA VENGANZA DE DON MENDO, Muñoz Seca
- LA VIDA ES SUEÑO, Calderón de la Barca
- LA CELESTINA, Fernando de Rojas
- EL LAZARILLO DE TORMES, anónimo
POESIA
- EL HOMBRE Y SU POESIA, Miguel Hernández
- RIMAS Y LEYENDAS, Gustavo Adolfo Bécquer
- ANTOLOGIA POÉTICA, Rafael Alberti
ENSAYOS
- FISIOLOGIA DEL MATRIMONIO, Honore de Balzac
- ASÍ HABLÓ ZARATHUSTRA, Friedrich Nietzsche
- EL HOMBRE DE LOS HIELOS, Konrad Spindler
Aunque me encanta la novela histórica, no rechazo ningún genero literario. Intento leer siempre la novela en el idioma en el que su autor/a la redactó, pero por desgracia mis dotes como políglota se limitan solo a tres lenguas: español, valenciano-catalan, inglés… lo que me limita considerablemente. El pretender leerlas en su lengua original permite practicar otras lenguas al mismo tiempo que captas el significado que queria darle el autor sin que se pierda por la traducción.
En fin… seguramente me dejaré algún libro por poner en la lista, todo ello sin contar con los estupendos libros que deben existir y que por desgracia no he tenido la oportunidad de disfrutar.
VIDA Y MUERTE
¿Existe vida después de la muerte? Esta reflexión ha atormentado a la humanidad a lo largo de los siglos. Toda clase de eruditos, intelectuales y hombres-mujeres de ciencia han tratado de encontrar datos a favor/en contra de una vida más allá de la muerte, sin poder realmente argumentar sus opiniones lejos de convicciones religiosas o filosóficas.
Supongo que todo ser humano atraviesa en algún momento por un período trascendental de su vida en el que se realiza este tipo de cuestiones. Este periodo de introspección personal puede venir motivado por acontecimientos dramáticos, situaciones traumatizantes o por crecimiento y maduración personal.
En mi caso, esta reflexión capital viene propiciada por una vivencia personal reciente. No creo que haya vida después de la muerte, al menos no en el sentido de “vida” que adopta el término para nosotros. De hecho, hasta que el ser humano no cobró conciencia de su individualidad, a lo largo de la historia de la evolución humana, nuestros antepasados no recibieron ningún tipo de trato funerario siendo sus cadáveres abandonados. Todo ello cambió, todavia en los remotos tiempos prehistóricos hacia un trato funerario de respeto hacia el difunto y hacia los espíritus telúricos, pero lejos de la idea de la resurrección o de la vida eterna.
De hecho, aunque las religiones politeistas profetizaban la inmortalidad, la idea de la vida eterna o la resurrección ha sido implantada en nuestras mentes por las grandes religiones monoteistas. A mí me ha tocado crecer y conocer el cristianismo, en su vertiente católica.
Creo que ese deseo innato del ser humano por perdurar, por sobrevivir, por prolongar su existencia… parte de un profundo sentimiento de egocentrismo, pues nos negamos a reconocer que somos un ser vivo como cualquier otro, por insignificante que sea, y que como cualquier otro ser que habita este planeta, también tenemos una existencia finita. Nos cuesta aceptar la realidad de nuestra caducidad. Somo incapaces de asumir que aunque seamos más versátiles, más inteligentes y más habilidosos que cualquier otra criatura que jamás haya poblado la faz de la tierra, aún así nos espera el mismo funesto destino.
No es que queramos creer en una vida después de la muerte, es que necesitamos creer en ella, queremos que exista esa vida a toda costa. Más del 75% de la población mundial vive en situación precaria, por economias deficitarias, por guerras y conflictos bélicos, por desastres naturales… el grueso de la población mundial sufre a diario por sobrevivir, por conseguir llevarse algo de comer a la boca… toda esa gente que lleva una vida sacrificada, penosa y muy dura, necesita creer que a su muerte, tendrán algún tipo de recompensa, necesitan creer en la vida después de la muerte.
Desde occidente, ahogándonos en nuestra opulencia, les hemos inculcado esa idea, y no satisfechos con la idea de una vida después de la muerte, queremos que esa vida sea ETERNA, con la resurrección de la carne. El ser humano carece de la humildad para bajarse del peldaño al que él mismo se ha subido y reconocer que también es perecedero, y lo que es peor para su ego, completamente prescindible para el resto del universo.
Esta es la única vida que tenemos, la única que jamás tendremos y debemos atesorarla, cuidarla, mimarla, disfrutarla al máximo. Cada día puede ser nuestro último día, así que intentemos dar lo máximo de nosotros cada día, intentemos ser amables, comportarnos cívicamente y aprovechemos el tiempo, pues el reloj biológico no se detiene por nadie.
Así pues, NO, no creo en la vida después de la muerte. Sí que creo, y además estoy firmemente convencido, que a nuestra muerte, algo de nosotros pervive, aún por simple transmutación de la energia que disipa nuestro cadáver y que es absorbida y transformada a su alrededor. Después de todo… ¿no somos eso, simplemente energia?
LA FRAGILIDAD DE LA VIDA
Siempre he pensado que la vida es un don que no valoramos suficientemente. Es un estado pasajero y transitorio, circunstancial, que puede llegar a su fin en el momento más inesperado…
Durante mis estudios en la facultad, los cadáveres, las salas de disecciones y autopsias entraron a formar parte de mi vida. En las prácticas hospitalarias pude asistir a momentos de gran sufrimiento humano, personas agonizantes o en situación pre-mortem…. Con el tiempo aprendes a desdramatizar estas situaciones, en cierto modo te insensibilizas y pierdes la humanidad necesaria para poder seguir desempeñando el mismo trabajo, pues es la única forma de sobrellevar tanto dolor.
Aún así, no llegas a acostumbrarte nunca, y cuando contemplas una situación de este tipo te quedas gravemente afectado. Todo ello empeora cuando dejas de ser un mero espectador y formas parte del desenlace de esa persona.
Esta mañana nada hacia presagiar lo que iba a ocurrir algunas horas más tarde. Me he levantado como un dia normal a las 7:00 am, he desayunado mientras veia las noticias y leia mi correo electrónico, he salido de casa a las 7:40 y llegado al trabajo al hospital donde trabajo a las 8:00. Me he cambiado en los vestuarios como un dia normal y he empezado mi jornada laboral: sesión clínica y visita en planta. He bajado al área quirúrgica para ver qué intervenciones estaban realizando, y he entrado en un quirófano como segundo ayudante de cirujano para realizar una fractura de cuello de los metatarsianos 2º a 4º en un chico joven que habia tenido una accidente de motocicleta el pasado fin de semana.
La intervención era de lo más sencilla: anestesia raquídea sin complicaciones y cirugía mínimamente invasiva. De hecho, todo estaba siendo percutáneo, sin necesidad de abrir foco de fractura. De repente, de la forma más inesperada, observamos que el anestesista está ventilando con ambú al paciente, paramos la intervención a la espera de recibir la señal de que la intervención puede proseguir. El anestesista retira el ambú y rápidamente con un laringoscopio intuba al paciente. Hasta ese punto, nada excesivamente anormal, pues muchos pacientes dejados con ventilación espontánea acaban precisando ventilación mecánica al desaturarse.
La sorpresa e incredulidad se apodera de todos los presentes cuando escuchamos en el monitor de resgistro electrocardiográfico que el paciente está empezando a tener bloqueos cardíacos y de repente entra en fibrilación ventricular. Las enfermeras traen rápidament el desfibrilador automático mientras que se le hace masaje cardíaco al paciente. Primera descarga del desfibrilador y el paciente entra en asistolia: PARADA CARDIACA. La incredulidad deja paso a una tensión creciente, con silencio sepulcral solo rota por los sonidos de los monitores de quirófano.
Se prosigue con el masaje cardiaco mientras se carga nuevamente el desfibrilador. Segunda descarga, no responde. El paciente ya habia adoptado un color azulado francamente cadavérico, pese a los intentos d reanimación. Se le pone todo tipo de medicación intravenosa para intentar recuperarlo (adrenalina, corticoides intravenosos…) mientras que llega la tercera descarga: vuelve a fibrilación ventricular, y por último la cuarta lo devuelve a ritmo sinusal con pulso taquicárdico. El paciente va recobrando el color, pero ha estado en anoxia cerca de 6-7 minutos. Se le exploran las pupilas, isocóricas pero midriáticas y no responde a estímulos, todos pensamos en lesión neurológica.
Yo no daba crédito a lo que estaba presenciando: un chico joven sano, sin factores de riesgo habia hecho una parada cardiaca repentina, de forma totalmente impredecible, y de no haber sido por la acertada y veloz intervención del anestesista ahora mismo estaria muerto. La intervención no pudo acabarse, pues debiamos subirlo cuanto antes a reanimación por si nuevamente entraba en asistolia, pero antes teníamos que salir a hablar con los familiares.
En la sala de espera estaban su padre y una chica joven (quizás su novia, quizás su hermana, no lo sé). A medida que el anestesista les explicaba lo que habia pasado y la gravedad de la situación por las posibles secuelas neurológicas, el padre nos miraba atónito, como si no nos escuchase, mientras que la mujer joven se llevaba las manos a la cabeza y rompia a llorar entre sollozos. Yo permanecia de pie, al lado de mis compañeros, inquieto, intranquilo, angustiado…
Está claro que en toda intervención quirúrgica existen riesgos potenciales, y aunque este tipo de cosas ocurren de forma muy excepcional, a quien le ocurre le puede destrozar la vida. Este paciente estará las próximas 72 horas en reanimación en esperar que recobre la conciencia y poder realizarle una exploración neurológica que evalue si ha habido daño cerebral. Revisando la historia la única cosa que lejanamente podia explicar lo que ha ocurrido era un consumo esporádico declarado de cocaína, pues se han descrito infartos miocárdicos y paradas en consumidores de esta droga, aunque el paciente afirmaba que el último consumo había sido hacia más de una semana.
He llegado a casa destrozado, pues aunque no conocia personalmente al chico, había estado conversando con él para tranquilizarlo justo antes de entrar en quirófano. A estas cosas no creo que llegue a acostumbrarme nunca.
UNA VENTANA A LA NOSTALGIA
En las últimas semanas he iniciado un proceso de instrucción personal en los grandes clásicos del cine. Fue por casualidad como descubrí esta pequeña joya del cine, llamada ¡QUÉ BELLO ES VIVIR! (IT’S A WONDERFUL LIFE).
Es una película tierna y conmovedora, dirigida por Frank Capra. Trata de un padre de familia que concede pequeños créditos económicos a gente humilde. Un dia, un empleado de su compañía pierde una importante cifra de dinera, situando a la compañia al borde de la quiebra y hace que el banquero, angustiado, tome la decisión de suicidarse…. pero en el último momento aparece un ángel que le muestra el sentido de la vida.
Quizá lo realmente grandioso de la película es la transparencia de la historia y la calidad gráfica de los escenarios en una época en la que el tecnicolor y los efectos especiales aún estaban lejos de hacer acto de presencia. Esta película, al igual que otros muchos clásicos, suplian la falta de tecnologia con argumentos ingeniosos y llenos de vitalidad, lejos de los tediosos bodrios que la industria cinematográfica estadounidende lanza en la actualidad.

CUADERNOS DE BITÁCORA
Es curioso como ha cambiado mi opinión acerca de los cuadernos de bitácora. En principio, lo consideraba algo absurdo, no veia el sentido que un perfecto desconocido contase abiertamente al resto del mundo su vida, después de todo… ¿qué relevancia iba a tener ello para el resto de los mortales? Me parecia algo megalómano y egocéntrico creer que tu dia a dia pudiera ser tan importante como para captar la atención y el interés de otras personas. Con el tiempo, esta visión del mundo de los blogs ha desaparecido.
Encontré hace tiempo la dirección de bitácoras, y me cautivó enseguida el estilo directo, sencillo e intimista de muchos cuadernos personales, en los que personas anónimas contaban sus sueños, sus preocupaciones, compartian sus vivenvias con el resto del mundo y trataban de aportar lo mejor de sí mismos en sus blogs. Lo mejor de todo ello es que les permitía contar exactamente lo que ellos quisiesen, sin censura exterior, y podian mantener el anonimato si era eso lo que querian.
He leído cuadernos de bitácoras de personas de mi misma ciudad, y también de mi misma edad, y me he preguntado ¿conoceré a esa persona? ¿puede que me la haya cruzado algún día o que incluso sea un amigo/a? Y es precisamente el misterio que envuelve al autor lo que en ocasiones cautiva a sus lectores.
Mi blog no tiene grandes pretensiones, de hecho, fue creado no sin pocas dudas, en un momento de gran tristeza personal, y en varias ocasiones he estado muy cerca de llegar a borrarlo todo. No sé si en este tiempo alguien lo habrá leído o si todavía seguirá siendo desconocido para el resto de la gente. Pretendía ser una ventana al mundo, mi ventana de reflexión y desahogo.
Al tratarse de un blog sencillo no pretendo “crear escuela”, ni mucho menos, pues hay bitácoras sensacionales, realmente impresionantes… el mío sólo será un medio de escape a mi sensibilidad.
Me encanta conectarme y descubrir nuevos blogs, ver qué motivó a sus autores a crearlos y qué tipo de información quieren compartir en ellos. En fin, maravillas de la tecnologia que nos ofrece a todos la posibilidad de sentirnos filósofos contemporáneos brindándonos la oportunidad de exponer nuestra alma.
REMINISCENCIAS DEL PASADO
Esta mañana he ido a mi antigua facultad a recoger la documentación que me hacia falta para formalizar la matrícula en un programa de doctorado al que me he apuntado. La facultad se encuentra en el campus de la Universidad de Valencia – Estudio General, y es cualquier cosa excepto un campus universitario propiamente dicho.
En cualquier caso, en esa “gran escuela” he pasado no pocos años estudiando, impregnándome del ambiente de sus pasillos y aulas, distribuyendo mi tiempo entre laboratorios, biblioteca, sala de estudio y cafeteria. He pasado por antiguos pasillos que tanto frecuentaba y no he reconocido el sitio. Está todo muy cambiado, en obras y remodelación. No es únicamente que ya no sea como yo lo recordaba, sino que incluso toda la gente con la que me he cruzado eran desconocidos para mí, no me he encontrado con ningún conocido, con ningún amigo, ningún anttiguo compañero de prácticas. Todo ello me ha hecho sentirme mayor y me ha puesto un poco triste.
Hace poco más de un año que acabé mis estudios allí y sin embargo ahora parece algo tan lejano como si nunca hubiese ocurrido, como si nunca hubiese estudiado en aquellas aulas. Resulta curioso, cuando estaba en la facultad deseaba largarme de ella cuanto antes, estaba harto de los abusos de los profesores, de la inutilidad de las prácticas, del sin sentido de los interminables sermones que recibiamos cada mañana de unos profesores amargados, de las calificaciones incomprensibles, de los exámenes restrictivos e incluso de muchos compañeros egoistas…. tenia tantos motivos para querer acabar mis estudios en aquella “gran casa de putas” y salir al mundo real, que ahora cuando he empezado a trabajar y he visto que en el trabajo todo es incluso peor de lo que era en la facultad, me gustaria volver a ella.
Quizás no aproveché suficientemente mi paso por aquellas aulas. ¿Qué atestigua que un dia estudié allí? ¿Qué aportación imperecedera dejé para las generaciones venideras de estudiantes? Siempre fui bastante independiente y no me impliqué en colectivos estudiantiles hasta los últimos dos cursos, pero aún así, siento que no exprimí mi vida universitaria todo lo que hubiese podido.
Tampoco me encontré con gente con la que estuviese plenamente compenetrado, lo que hacia que con (demasiada) frecuencia faltase a cenas o comidas de clase, pues no me sentia integrado con aquella gente. Hice buenos amigos, que aún hoy conservo, pero nunca tuve las grandes locuras de universitario, esas que siempre recuerdas, que te alegran el dia con solo pensar en ellas y que ansias compartir con tus amigos de aventuras cuando os encontráis.
Quizás dejé pasar la oportunidad, y el tiempo sigue su inexorable curso sin atender lamentaciones.
¿RECONCILIACIÓN?
Mi situación sentimental, contra todo pronóstico, se ha estabilizado en los últimos días. Se trata de un estado de calma tensa, impuesto tras toda una tarde de acaloradas conversaciones. Aún así, nuestros lazos de pareja están muy laxos, y en algunos aspectos, completamente rotos.
¿Cómo volver a la normalidad? Me repito esta pregunta una y otra vez, y me esfuerzo por recobrar la ilusión y la alegria en la relación, pero nunca se me dio bien fingir, y de hecho, creo que ahora ya no tiene ningún sentido.
He aprendido la lección, me ha costado mucho madurar, pero finalmente he crecido y no voy a cometer las mismas equivocaciones una y otra vez. No voy a forzarme a hacer cosas en las que realmente no crea y de ahora en adelante sólo ofreceré lo que reciba. Es un pensamiento muy triste, pero me siento exprimido tras entregarme incondicionalmente durante tanto tiempo. Quizás ha llegado el momento de aprender a poner condiciones, mantener las distancias.
Esta será la última oportunidad para nuestra relación. Me he dado cuenta que no puedo confiar en ella, no puedo esperar que esté ahí para ayudarme cuando lo realmente lo necesite, y esa es una realidad demoledora, por lo que quiero estar muy seguro antes de tomar una decisión irrevocable.
ENCUENTRO FAMILIAR
Hoy me reuniré con la familia para comer todos juntos en un restaurante. Hace varias semanas que no los he visto y el único contacto con ellos se ha limitado a unas breves llamadas telefónicas en los últimos dias.
Resulta sorprendente que aún estando tan relativamente cerca unos de otros, sólo consigamos reunirnos en ocasiones muy especiales, como la del dia de hoy. En ocasiones pienso que no pongo todo mi empeño en pasar más tiempo con ellos, que los tengo descuidados y sé que ellos también piensan que no me preocupan lo suficiente.
Mi imagen dentro de la familia siempre ha sido la de una persona fría, distante y reservada, más bien seria y poco sociable. No les culpo por pensar eso, pues reconozco que con algunas actitudes mías esa idea se ha ido viendo más reforzada a lo largo del tiempo. Es cierto que con ellos hace mucho tiempo que no tengo confesiones sentimentales, si es que alguna vez existieron, y lo poco que saben de mi vida sentimental o de mis preocupaciones y sueños personales es más bien porque lo intuyen, no porque yo lo comunique.
Nuestras charlas habitualmente se centran en temas neutros, lo que nos permite a las dos partes intercambiar unas palabras sin llegar a implicarnos hasta el punto de bajar nuestras defensas. Y es que es difícil quitarse la coraza que uno mismo se ha ido forjando, la máscara que su entorno le ha asignado, y mostrarse tal cual le gustaria ser a los ojos del resto de la gente.
RECOMPENSA LABORAL
Hace varios meses que me incorporé al mercado laboral, después de superar unas oposiciones. La acogida en mi nuevo trabajo, aunque buena, no fue excesivamente entusiasta. Las vicisitudes iniciales quedaron ahogadas por mi desmedida ilusión, una entrega incondicional por hacer bien mi trabajo, desarrollar una labor productiva y hacerme apreciar y respetar por mis compañeros y nuevos amigos.
Con el paso del tiempo, la entrega incondicional ha ido desapareciendo, al ver que tanta ilusión y buenas intenciones se encontraban frontalmente con todo tipo de obstáculos, la mayoria de ellos procedentes de las “viejas glorias” del lugar en cuestión, personas que llevan toda la vida trabajando en aquel mismo sitio, realizando las mismas actividades y que hace tiempo perdieron cualquier interés por actualizarse o hacer las cosas bien. Su única preocupación se centra ahora en aumentar sus nóminas y escaparse tan pronto como sea posible de su puesto de trabajo, sobrecargando a los jóvenes para que así se quemem antes.
Yo he pasado de la categoria de ser “el nuevo” a la del “novato”, lo cual no es una mejoria significativa, sobre todo si tenemos en cuenta que la plaza que conseguí en dicha oposición garantizaba a priori una formación tutelada y no veo docencia ni tutelaje por ningún lado. Pretenden que entremos y sepamos como funciona todo el sistema, como se hacen las cosas, en lugar de tratar de explicarlas e integrarnos en la dinámica del trabajo.
En fin… es muy triste pensar que me he esforzado tanto tiempo estando siempre entre los mejores para ahora ser el escalón más bajo de una pirámide colosal en un trabajo que más que ilusionarme no hace más que darme decepciones. ¿Dónde está la recompensa a tanto esfuerzo?
